La droga es una porquería y mata

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La muerte de cinco jóvenes tras asistir a la Time Warp de Costa Salguero por consumir estupefacientes o drogas, como quieran llamarlo, revolucionó a los medios y a la sociedad argentina. De manera retrógrada, los argentinos se sorprendieron al escuchar que en este tipo de fiestas electrónicas se comercializan drogas y que los jóvenes las consumen. ¿Acaso nunca lo habían escuchado?

“Se sabía, en el mundo de la música electrónica, que era posible que pasara algo como lo que pasó en Time Warp”, dijo a otros medios el DJ platense Luis Zerillo, dueño de una larga trayectoria en megafestivales de esa corriente.

En tanto, como en una mesa de bar, opinólogos con micrófono y tinta dieron sus livianas apreciaciones. La discusión pasó desde el testeo de las drogas, el acceso al agua mineral e incluso reflotó la idea de la despenalización del consumo; despenalización que se planteó en debate alguna vez solo respecto a la marihuana.

En el Concejo Municipal aprobaron una “reducción de daños” presentado por la presidenta Daniela León y la decisión fue noticia en los medios nacionales. No es algo inventado acá, en plena París hay boxes donde se entregan descartables para aquellos que utilizan drogas inyectables. Pero volviendo a Rosario, la ordenanza prevé el análisis de las drogas para confirmar que las pastillas ilegales no provoquen riesgos mayores para la salud de quienes las consuman. Cuesta entender cómo se va a controlar algo que es ilegal cuando directamente no debiera permitirse. Sin embargo, es verdad que el consumo es una realidad, y que la realidad no puede cambiarse mirando para otro lado. Así, la decisión por unanimidad de los ediles abrió la puerta a un interrogante mayor: ¿hasta dónde puede intervenir el Estado en un tema en el que no sólo hay consumo de sustancias prohibidas e ilícitas, sino también venta y comercialización de estupefacientes?

En esos días se estaba planificando una fiesta electrónica en la ciudad, por tanto, referentes locales fueron claros: el ejecutivo se comprometió a sostener sus controles de factor ocupacional y de medidas de seguridad, garantizar la provisión de agua potable suficiente y permanente, los empresarios presentes asumieron la responsabilidad de ofrecer dispensers de agua, atención ambulatoria y puestos sanitarios. Por su parte, el Ministerio de Seguridad de Santa Fe reforzará intervenciones referentes a la eventual comercialización de estupefacientes y también tareas preventivas, tanto de cacheo como de permanencia de las fuerzas públicas en las zonas aledañas a boliches y bares.

A las claras paliativos o paños fríos a una discusión sobre un problema mucho más complejo. Y es por su complejidad que debe siempre recurrirse a los datos concretos y a los que saben.

Decíamos que el consumo existe y no se debe mirar para otro lado: según un trabajo elaborado por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha Contra el Narcotráfico (Sedronar) difundido la última semana “en nuestro país comenzaron a verse estas sustancias a mediados de los ´90 ligadas a prácticas de consumo en clubes nocturnos y fiestas de música electrónica”, Y agrega que” “en los últimos años el uso de esta droga se expandió en los públicos jóvenes de todos los estratos sociales, con especial presencia en grandes urbes. A pesar de que el fenómeno con este nivel de expansión cuenta con aproximadamente 15 años de existencia, fueron prácticamente nulas las acciones de prevención específica orientadas a disminuir los riesgos para adolescentes y jóvenes consumidores”. Los datos del organismo revelan que en 2006 el porcentaje de jóvenes que habían consumido alguna vez éxtasis dentro del total de consumidores de drogas psicoactivas alcanzaba al 3,8%. En 2015, ese porcentaje trepó al 12%.
Por otro lado hay un dato aún más grave y alarmante: el abuso de drogas pasó a estar en el segundo lugar entre los factores de riesgo de muerte de los adolescentes argentinos entre los 15 y los 19 años. El cambio se produjo durante los últimos 25 años, según un informe que fue realizado por el Instituto para la Medición y Evaluación de la Salud, de la Universidad de Washington, en Seattle, Estados Unidos, y publicado en la revista especializada The Lancet.
Cómo mencionábamos anteriormente en medios de estos datos, surge el análisis de la situación de lo que económicamente representa esto como negocio, y ante ello la despenalización como una forma de dejar de perseguir a los últimos eslabones de la cadena, y fundamentalmente un método para reducir el nivel de cotización de la mercadería. No obstante, los especialistas dudan de que sean el momento y el lugar indicados.

Laura Etcharren, socióloga e investigadora Especialista en Narcotráfico en declaraciones radiales (*) fue contundente: “Despenalizacion no, no en este contexto”. Luego explicó: “Tenemos que pensar que pasamos de un tejido social quebrado a uno perforado, donde el proceso del narcotráfico viene desde los años 70, pero en los últimos años ha sido acelerado con un punto de inflexión entre 2007 y 2008 que tiene que ver con los precursores químicos , la efedrina, con el mercado de drogas de diseño, con un cultivo muy fuerte de la marginalidad, la falta de políticas de prevención, poco a nulo trabajo educativo respecto de lo que es el uso de estupefacientes, con un crecimiento sostenido y agravado del consumo del alcohol, que es un “droga” legal y aceptada socialmente pero que es una antesala a otros tipos de consumo, y el disparador del alcoholismo, y eso lo que conlleva a otros tipos de estupefacientes. Ya tenemos el alcohol, ya tenemos el cigarrillo, para que legalizar la marihuana y sumar un problema mas”.

Laura Etcharren :

Candela Sialle, docente universaria e investigadora coincide con Etcharren: “La experiencia de los emprendimientos en el mundo respecto de la despenalización indican que el mercado negro no desaparece, siempre se genera alguna sustancia que continúa bajo la órbita del mercado negro y generan mafias, esto sucede en Europa, en Holanda y fundamentalmente me interesa marcar que el consumo no baja”. Y enfatiza: “No hay que darle a los pibes la percepción de que hay facilidad para conseguir droga y que es más fácil consumir”.

Candela Sialle :

Etcharren y Sialle no dialogaron entre sí, sin embargo, también acuerdan en que es necesario trabajar en la prevención. “Hay que elegir otro camino que no sea la despenalización, que no se si es más costoso pero si de más esfuerzo que se basa en una política de prevención a nivel nacional” dijo Etcharren, en tanto Sialle aseguró: “Cuando el Estado tenga campañas de prevención sostenido y pueda dar cuenta que no sirvió, recién entonces discutiremos la liberación, ahora no están las condiciones dadas”.

Afortunadamente los especialistas le dan claridad a algo tan complejo y se evidencia que el mensaje se torna erróneo frente a la existencia de relatos que malintencionados o no confunden la problemática y la sociedad. El mensaje es erróneo porque simplemente debe decirse y repetirse en las escuelas, en los clubes y en casa: la droga es una porquería, cualquiera sea, legal o ilegal, mata o como mínimo hace daño”.

(*) entrevistas realizadas en ” La mañana entera” radio la RED ROSARIO :

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