Mendoza y Alem

Chofer que tenía que llevar a alumnos a Córdoba estaba alcoholizado

El hecho ocurrió en la madrugada cuando padres de la comunidad educativa solicitaron la presencia de la GUM para realizar el test de alcoholemia y arrojó que tenía 0,89 gramos de alcohol en sangre.

El conductor de un micro que iba a trasladar a chicos de sexto grado del colegio La Salle a Córdoba, dio positivo en un test de alcoholemia.

El hecho ocurrió en la madrugada cuando padres de la comunidad educativa solicitaron la presencia de la GUM para realizar el examen y arrojó que tenía 0,89 gramos de alcohol en sangre. El acto encendió la ira de los familiares de los chicos durante más de tres horas.

El colectivo iba a trasladar los alumnos a una actividad de campamento en la localidad de Valle Hermoso (Córdoba), y la prueba positiva alteró el inicio del traslado.

Ante la presencia de los agentes municipales y de móviles policiales, y luego del control, a este conductor de la empresa Alto Nivel se le retiró el permiso de conducir y se lo puso a disposición de la Justicia de Faltas.

De acuerdo a lo esbozado por las autoridades municipales, le puede caber una sanción de hasta cuatro años de inhabilitación para conducir, y también una importante suma económica.

“La verdad es que es una situación que no nos pasó nunca, es la primera vez que ocurre en un contingente escolar. Afortunadamente estuvo presente el control estatal para ayudar a darle tranquilidad a estos padres que habían solicitado el servicio, y para garantizar la seguridad de todos los chicos”, destacó el director general de Tránsito de la Municipalidad de Rosario, Gustavo Adda.

“En esta época del año hay muchos viajes de este tipo, tanto de escuelas como de clubes. Es bueno que la gente, los padres y los colegios sepan que se pueden pedir estos controles, que no tardan más de 20 minutos, y sirven para cuidar lo más importante, que son nuestros hijos”, remarcó Adda.

“Por esta falta, al chofer le puede caber una sanción de hasta 4 años de inhabilitación. Nosotros vamos a pedir la máxima, la más severa, tanto en la documentación como en lo económico, porque es una falta realmente muy grave, ya que pone en riesgo a menores de edad”, resaltó el director general de Tránsito.

En este sentido, cabe destacar que para los conductores de servicios públicos, el límite de alcohol en sangre es de 0. No hay ningún margen de tolerancia.

Por eso, el chofer fue trasladado, puesto a disposición de la Justicia de Faltas, y casi tres horas después, pasadas las 4 de la mañana, los alumnos de sexto grado pudieron viajar a Valle Hermoso, con otro conductor a cargo del manejo de la unidad.

“Nos citaron en la puerta del colegio a la 1.30 de la mañana. Y mientras esperábamos que lleguen los tres colectivos, una de las madres decidió llamar para que le realicen el control a los choferes. Sabíamos que ese test en la Terminal de Omnibus es obligatorio, pero en este caso no sabíamos si habían hecho el control”, relató Marina Moresco, madre de uno de los alumnos de sexto grado.