Cámara de Diputados

La Legislatura santafesina dio sanción definitiva al presupuesto

El oficialismo destacó el gasto en obra pública e inversión social. La oposición criticó que los números no se ajustan a la realidad.

Con 24 votos a favor, 9 en contra y 14 abstenciones, la Cámara de Diputados de Santa Fe aprobó el presupuesto 2019. Pero como habían introducido modificaciones al segundo párrafo del artículo 31, el texto venido del Senado —donde obtuviera media sanción el 29 del mes pasado— debió volver a este último cuerpo que aprobó la reforma y finalmente el plan de gastos e ingresos previstos para el próximo año, que superan los 270 mil millones de pesos se convirtió en ley.

La modificación que obligó a volver el proyecto al Senado es la vuelta atrás a la pretensión de descontarle a los municipios el 3 por ciento de la coparticipación para financiar el Iapos. Con todo y con la ley aprobada, el año próximo los recursos corrientes ascenderán a 267 mil millones de pesos, un 49 por ciento más que el presupuesto 2018. Los gastos corrientes crecerán un 44,9 por ciento, es decir 4 puntos porcentuales por debajo, permitiendo un ahorro económico de 32.483 millones de pesos.

La oposición dejó sólo al oficialismo y optó entre abstenerse o rechazar la iniciativa elaborada por el gobierno de Miguel Lifschitz, pero no se privó a correr a la tercera gestión socialista por izquierda o por derecha según fuera la voz que se hiciera oír en el momento. Un despliegue proficuo en adjetivaciones aunque incruento en términos de resultados. Estaba acordado que no se privaría al gobierno del presupuesto. El año que viene es electoral desde el primer minuto y los acuerdos serán más trabajosos aún. Y hay quienes sostienen que más peligroso en términos de discrecionalidad que dejar a una gestión sin ley de presupuesto es, por esa misma omisión, habilitarla a reconducir el del año anterior a piacere.

Por tal razón el trámite siguió los pasos de los más elementales manuales. El miembro informante del oficialismo, en este caso el diputado Joaquín Blanco, presentó la iniciativa en el recinto y alabó los esfuerzos y racionalidad del Ministerio que conduce Gonzalo Saglione para engrillar los recursos y los gastos en base a una austeridad que no coarte el sino de la administración: mantenimiento del salario público a nivel de inflación y desarrollo de obra pública de modo sostenido. “En un año terrible para la Argentina en lo económico, logramos un presupuesto que se mantiene fuerte en materia de obra pública, seguridad e inversión social. Fue récord la obra pública y ello fue posible porque la provincia tiene sus cuentas en orden”, señaló Blanco.

Quien se encargó, comunicado de por medio, de enfatizar tales “virtudes” y las diferencias con el gobierno nacional luego de la sesión fue el radical Jorge Henn, quien hablando del ajuste “más brutal” que se conozca desde la recuperación de la democracia ensalzo que “a pesar de que Nación nos ha traspasado gastos a los gobiernos provinciales a través de la eliminación de los subsidios al transporte, por ejemplo; estamos aprobando la reducción de impuestos, manteniendo la prioridad en seguridad y educación y dándole más partidas al gasto social, además de continuar con la obra pública. No es la realidad la que debe disponer qué medidas vamos a tomar, sino la voluntad política. Que los trabajadores no pierdan poder adquisitivo a través de la cláusula gatillo, por ejemplo, es una decisión que nuestro gobierno considera clave y estratégica, ya que no hay presupuesto posible sin la gente adentro”.

El presupuesto aprobado prevé un gasto de capital récord creciendo un 45 por ciento más en relación al 2018. Además, se estima mantener, como en los dos últimos años, la orientación del gasto hacia las áreas de Educación y Seguridad, los dos ministerios más grandes; junto a una fuerte priorización del gasto social, especialmente a través de los Ministerios de Salud y de Desarrollo Social. Por último, a modo de ejemplo, vale destaca el aumento del 45,7 por ciento en Niñez, del 57 por ciento en Género y de un 60,12 por ciento en Prevención del Consumo de Droga y Tratamiento de Adicciones.

Pero estas cifras que el oficialismo difundió fueron desacreditadas en el recinto: Héctor Cavallero, Carlos Del Frade, Leandro Busatto, Luis Rubeo, Sergio Más Varela, entre otros, se quejaron tanto porque el presupuesto no es realista o porque incluye falacias.

Del Frade, del Frente Social y Popular, planteó la necesidad de cambiar el régimen tributario. “Tenemos un producto bruto geográfico de 800 mil millones de pesos, ¿por qué no podemos producir un reforma impositiva en serio, progresista y que vaya en contra de los sectores dominantes de la economía?”, expresó el diputado provincial.

“En esta Cámara votamos con alegría la necesidad de que 16 empresas pagaran, aunque sea sólo 72 centavos por cada mil pesos, para tratar de subsanar el daño que supone el saqueo de la eliminación del subsidio del transporte, después uno se encuentra en el presupuesto que no aparece lo que termina pagando la mayoría de nuestro pueblo. Porque lo que no pagan las grandes empresas lo pagan las mayorías populares en la provincia de Santa Fe”, explicó, y se preguntó: “Cuando se habla de una visión progresista, ¿cuál es? ¿dónde está?”.

Pero estas críticas para el oficialismo están condicionadas por la proximidad del inicio del año electoral (ayer se daba por seguro que en horas la Casa Gris difunde las fechas de las elecciones y que el cronograma comienza a correr este mismo) en la que cada sector buscará hacerse notar como sea.

Las obras previstas en los departamentos deberán ser comunicadas con antelación a la Legislatura y el Ejecutivo no podrá tomar deuda sin autorización.