EDICIÓN MAYO 2015

La revolución de la radio en la era del podcast

En la tardecita de Buenos Aires el ritmo a voz alzada del hip hop retumba en un bus pequeño. Las rimas pegadizas, las palabras ácidas de esos pibes que protestan cantando.

En la tardecita de Buenos Aires el ritmo a voz alzada del hip hop retumba en un bus pequeño. Las rimas pegadizas, las palabras ácidas de esos pibes que representan una generación que protesta cantando son el sonido que acapara el viaje de regreso.

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Por Juanro Mascardi

@mjuanro

Los viajeros son interprovinciales y multilingües. La perfecta combinación entre aquellos que ponen la voz y los otros que la registran. De un lado están los campeones provinciales del hip hop de Argentina y por el otro los referentes globales del periodismo narrativo en podcast: comunicadores obsesionados por coleccionar sonidos y voces para transformarlos en audio-historias con soporte web. Antes de subir al bus ni los periodistas saben de los campeones del hip hop, ni ellos logran comprender quiénes son estos hombres y mujeres que se visten más formales y que observan con la sagacidad del sapo segundos antes de deglutirse a la mosca.

El ropaje con gorras, jean anchos y buzos holgados son indicadores claros sobre qué andan haciendo estos pibes hiphoperos en el Encuentro de la Palabra que se lleva a cabo en el Parque del Bicentenario de Tecnópolis. Ellos vienen del Néctar, un espacio que revisa lenguajes no convencionales, un galpón que emula un garaje del Harlem neoyorquino. En cambio, los periodistas salen del formal Auditorio “B”, donde acaban de presentar sus ponencias en el panel “El boom de podcast”. Ellos son los estadounidenses Stephanie Foo, productora del megaéxito This American Life, Ana Adlerstein de la National Public Radio, Sam Greenspan del proyecto Radiotopia, la uruguaya Martina Castro y el rosarino Ariel Placencia en representación de Radio Ambulante, proyecto ganador del Premio García Márquez en la categoría Innovación en 2013.

Ya en el bus, los pibes del hip hop les dedican una payada extensa, en lunfardo, en un argentino autóctono. Los comunicadores disfrutan y se ríen aunque no siempre entienden los latiguillos made in barrio. No obstante, los especialistas en grabar, sacan sus micrófonos y eternizan el sonido. El viaje de vuelta desde Tecnópolis hasta el hotel donde todos se alojan es un gran híbrido entre campeones: el podcast y las canciones “un solo corazón”.

Chacky es Agustín Conrado y viceversa. El pibe rosarino que arrancó con el hip hop a los 13 –ahora ya tiene la mayoría de edad- debutó “creando escritos de poesía sin saber que era rap”. Desde pequeño fue su cable a tierra, la salida frente a “altercados familiares y demás”. Cuando supo que lo que hacía era hip hop profundizó sus búsquedas íntimas “siendo consciente de lo que implicaba la palabra”. La improvisación fue un ejercicio con el que se cruzó sin saberlo. Con los años se especializó en los escritos, las canciones y en el ejercicio mental de la payada. Chacky es uno de los 20 que está cantando arriba del bus, un concierto dedicado a los periodistas.

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