El terrorista reconoció que planeó el ataque dos meses antes y hasta lo practicó

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El terrorista uzbeko Sayfullo Saipov, quien el martes pasado asesinó a ocho personas en Manhattan, entre ellas cinco rosarinos, compareció ayer ante la justicia en silla de ruedas, con esposas y grilletes, según relataron medios estadounidenses. Durante la vista, que duró unos diez minutos, contestó algunas preguntas a través de un traductor de ruso, según informó el “New York Post”.

El detenido reconoció haber planeado el ataque desde hace dos meses y dijo que practicó una semana antes del incidente, en el que atropelló a quienes circulaban por una senda peatonal y de ciclistas con una camioneta alquilada, y luego chocó contra un autobús escolar cerca del World Trade Center.

“Admitió que el 22 de octubre alquiló una camioneta para practicar las curvas que quería tomar en el ataque en Halloween”, señaló el fiscal Joon Kim. Según los documentos judiciales, el terrorista eligió ese día porque creía que iba a haber más gente en la calle.

Asimismo, reconoció que se inspiró para el ataque en videos del Estado Islámico, relató el fiscal. En una bolsa hallada en el lugar del ataque, los investigadores encontraron smartphones en los que había almacenadas miles de fotos relacionadas con el Estado Islámico. También hallaron unos 90 videos que muestran cómo combatientes del EI aplastan con sus blindados a los rehenes o cómo les decapitan o les disparan en la cara.

En el lugar del ataque se encontraron notas en árabe que recordaban a la milicia yihadista. Según la documentación judicial, el detenido pidió que se colgara en su habitación una bandera del EI.

El fiscal señaló que, a pesar del escrito de la acusación, es posible que el uzbeko sea calificado de “combatiente enemigo”, lo que permite al Gobierno estadounidense tratarle como un rehén de guerra y someterlo a un tribunal militar como el que existe en la base militar cubana de Guantánamo.

La Fiscalía de Nueva York presentó una acusación en su contra por apoyo a la milicia terrorista Estado Islámico (EI), así como por violencia con resultado de muerte y destrucción con un vehículo.

En caso de ser encontrado culpable, el joven de 29 años podría ser condenado a muerte o recibir la cadena perpetua. El presidente estadounidense, Donal Trump, tuiteó en su cuenta oficial que el uzbeko “debería recibir la pena de muerte”.

Trump había considerado enviar al detenido a Guantánamo, pero ayer descartó esa idea. “Estadísticamente el proceso sería mucho más largo que en el sistema federal”, tuiteó Trump. Según el “New York Times”, hasta la fecha jamás se envió a Guantámo a nadie que hubiese sido detenido en suelo estadounidense.

Tras el ataque, el jefe de antiterrorismo de la Policía de Nueva York, John Miller, había dicho que el acusado parecía haber seguido al pie de la letra las “instrucciones que el ISIS (EI) publicó en las redes sociales” sobre cómo perpetrar un ataque terrorista.

Trump ya había responsabilizado al EI por el ataque y ordenó endurecer las medidas de seguridad. Saipov es residente legal en Estados Unidos desde marzo de 2010 y dispone de permiso de trabajo para el país.

El director del FBI en Nueva York, Bill Sweeney, precisó que las investigaciones todavía no han concluido. “No vamos a dejarlo hasta que se haya analizado todo indicio”, dijo. El FBI buscaba ayer a un uzbeko de 33 años que posiblemente tuviese indicios del ataque.